De manera tradicional el marcaje de productos promocionales ha sido sota, caballo y rey. En productos pequeños, sencillos o baratos se ha utilizado la tampografía. En textiles u otras superficies más grandes se usaba la serigrafía.

Bien, ¿Cuáles son las similitudes entre estas dos técnicas? Sencillo. Ambas utilizan tintas planas, es decir, colores sólidos. Por ello los logos que se marcan utilizando estos métodos pueden usar un número limitado de colores. Máximo suelen ser 4 y, tienen unos costes adicionales por la complejidad que se va añadiendo. La parte positiva suele ser el precio, cuando los logos se marcan en monocromo los costes de marcaje suelen descender. Desde Obsequio y Detalles preferimos abogar por manternos a la vanguardia y apostar por técnicas más modernas, versátiles y digitales. Por ejemplo la impresión digital, el láser y el transfer digital.

Empecemos a hablar de la impresión digital. Como podréis sacar en claro del nombre es, básicamente una impresora especial que permite adherir la tinta a prácticamente cualquier material que se desee. Siempre hay alguna limitación, como en todo pero es una elección muy buena teniendo en cuenta el coste/acabado ya que podemos crear degradados y logos muy complejos con una calidad asombrosa.

Por otro lado tenemos, también, el láser. El láser es un haz de luz muy potente y concentrado en un punto muy muy pequeño. Cuando lo diriges hacia un material consigues un marcaje, que puede ser un cambio de color o un bajorelieve en función de diversos parámetros. Lo más habitual es usar el láser en productos metálicos o de madera por ser los que mejor se comportan y mejores resultados ofrecen de durabilidad en estos materiales.

Pasamos finalmente a los tejidos que son harina de otro costal. En este apartado hay diversos métodos de marcaje en función del tipo de tejido. La impresión aquí no funciona bien por absorber mucha tinta y no conseguir resultados correctos. Entonces, ¿Qué podemos hacer? Lógicamente el láser tampoco podemos usarlo porque quemaríamos la prenda. Así que tenemos que usar técnicas alternativas. Aquí hay mucha variedad. DTG, serigrafía, transfer, transfer serigráfico, transfer digital, bordados, sublimación… Cada método es diferente del otro variando en precios, acabados, tamaños, durabilidad,… ¿Cómo elegimos entre uno y otro? En función de 3 factores:

  • Color del logo: Si el logo es monocromo o tiene más colores.
  • Tamaño del logo
  • Presupuesto

Lo habitual es usar serigrafía en logos muy grandes o con un color. En otros supuestos por acabado/versatilidad nos inclinamos por el transfer digital dejando a los bordados o sublimación para pedidos que se salen un poco de lo común por limitaciones de material o por coste.

 

 

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